¡Bienvenida!

¡Hola! Soy Kamila.

Aunque no lo parezca, soy polaca, pelirroja de tinte y de corazón, y siempre aseguro que en otra vida tuve que ser sirena porque vivo enamorada del mar.

Vivo en mi pisito amoroso con Panko, Obi y Lulo: tres gatos que me tienen robado el corazón y a veces los calcetines.

Mi tarde perfecta es en mi casa, con mis gatos y mi gente. Y si lo acompañamos de un té caliente y unas palomitas, ¡inmejorable!

Y como todos sabemos que con esto no se conoce a una persona, mejor te cuento mi historia.

1994. Mi madre se enamora de alguien desconocido y el resultado de una noche loca es una pequeña Kamila en camino.

16 de Febrero de 1995. Como suele ser normal en invierno en Polonia: nieva. Y entre la nieve y las paredes blancas de un hospital, un pequeño ser pálido y llorón saluda al mundo. Spoiler: soy yo.

★ Infancia. Paso una infancia bastante complicada entre cambios de casa y de parejas de mi madre.

★ 2000. Mi madre engorda mucho en muy poco tiempo. El 8 de Enero de 2001 entiendo la razón ya que vuelve del hospital con otro bebé en brazos y sin tripa.

★ Marzo 2003. Los Servicios Sociales deciden que mi madre no es la mejor opción para nuestro cuidado y pasamos un año viviendo en un orfanato.

★ Abril 2004. Me monto en avión por primera vez y viajo junto a mi hermana a España, donde hay unos nuevos papás que nos cuidarán. Me enamoro de una gata llamada Fiesta.

★ Adolescencia. Una adolescencia poco reseñable: me hacen bullying, escribo mucho, me enamoro por primera vez. Y por segunda y tercera. Abro un blog donde escribo sobre esos amores y desamores. Me corto por primera vez cuando uno de esos amores me deja #MuyIntensitaElla. Descubro que tampoco encajo muy bien con mis nuevos padres.

★ Septiembre 2013. Me voy de casa, me apunto a un curso de repostería que no termino porque entro en una depresión y comienzo una relación tóxica, cosa que no entiendo hasta muchos años después. A veces me levanto de la cama y finjo que hago cosas.

★ Junio 2015. Consigo mi primer trabajo serio y me marcho del lado de mi pareja. Me mudo a una ciudad cerca de Madrid, trabajo muchas horas y cobro muy poco, pero soy libre por primera vez desde hace mucho tiempo. Soy feliz.

★ Octubre 2016. Lloro todas las mañanas antes de ir a trabajar. También en la puerta antes de entrar y en el baño varias veces a lo largo del día.

★ Mayo 2017. La depresión que llevo meses arrastrando por culpa de mi trabajo se hace mucho más grande. Tengo muchas crisis, me vuelvo a cortar, y conozco a un médico maravilloso y a muchos malos. Me despiden y la relación que mantengo desde hace dos años falla. Me derrumbo y acabo en Urgencias varias veces. Vuelvo a ver a mi madre adoptiva después de varios años y me dice que es posible que tenga borderline.

★ Septiembre 2017. Leo muchos libros, tomo muchas pastillas y al final salgo de la depresión. Abro un blog, encuentro otro trabajo, me mudo y me olvido del blog. Cada varios meses tomo la decisión de retomarlo. Spoiler: no pasa.

★ Mayo 2019. Tres trabajos y dos mudanzas más tarde, me ascienden y el sitio me recuerda demasiado a la otra empresa. Mi nueva relación vuelve a no ir bien. Vuelven los somníferos, las terapias y la baja.

★ Verano 2019. Tomo muchas pastillas, veo a muchos médicos, reflexiono mucho sobre mi vida, sigo investigando y aprendiendo. Y llorando y cortándome. Pasan muchas cosas feas y finalmente me doy cuenta de qué quiero hacer con mi vida. Eso no me hace dejar de llorar del todo.

★ Hoy. Hoy estás leyendo esto y yo sigo luchando cada día, contra cada pensamiento y cada deseo. Aprendiendo a abrazar a mis fantasmas, a luchar contra mis demonios y a asegurarme que todo va a ir bien. Y al final me lo creo. Sé que irá bien.