Hace unas semanas hablábamos en el blog de lo que es el amor propio y las diferentes formas que tenemos de cuidarlo, y una de las áreas que mencionábamos es la física.

Por eso, hoy quiero enseñaros algunas pequeñas rutinas de belleza para darnos mimos a nosotras mismas (¡aunque también sirven si eres chico! 😉).

Un ratito de manicura

Una de las cosas más relajantes que existen es sentarse en el salón, con tu pack completo de cuidado de manos y darnos esos mimos que tantos nos merecemos.

 Algunas de las cosas que no deberían faltar en ninguno de esos ratitos son:

Alguna playlist de fondo, o una serie que nos parezca interesante. En el post de cosas que me han marcado de 2019 os dejé algunas de mis series favoritas del año, por si queréis echarle un vistazo. Y si estás suscrita a mi newsletter, sabrás que he descubierto una playlist maravillosa y muy relajante hace poco… y si no, ¿a qué esperas para suscribirte?

Un aceite reparador para las uñas y las cutículas. Nuestras manos sufren muchísimo a lo largo del día y este paso es imprescindible si queremos mantener nuestra uñas sanas y fuertes.

Nuestros colores de pintauñas preferidos. A mí personalmente me vuelven loca las uñas rojas: con un poco de brilli en Navidad y normales el resto del año. Pero hace años, cuando era más jovencita, me encantaba pintarme cada uña de un color diferente creando un arcoíris. Y tú, ¿eres clásica o atrevida en este sentido?

Una mascarilla refrescante

Aunque esto es más cómodo hacerlo cuando nos damos un baño relajante (cosa de la que hablaremos a continuación), también puede ser muy agradable ponernos alguna mientras hacemos otra tarea como puede ser trabajar en casa, hacer la cama o fregar los platos.

Así, además, mezclamos algo que quizás no nos provoca mucho placer (no sé vosotras, pero a mí lo de lavar los platos no sé si me termina de gustar del todo 🤭) con una sensación agradable en el rostro.

Eso sí, hay que tener mucho cuidado al mirar los ingredientes ya que si no, podemos llevarnos una sorpresa desagradable al echarnos la mascarilla y descubrir que nos pica y escuece porque su segundo ingrediente principal es alcohol (basado en hechos reales).

Un ratito de cepillado

rutinas para mimarnos cepillado

A mí personalmente me encanta peinarme. ¡Y más me vale! Porque teniendo un pelo que se enreda con tanta facilidad o me empezaba a gustar peinarme o lo iba a pasar muy mal o tendría que raparme.

Hace poco he descubierto la combinación de cepillos que mejor le funciona a mi pelo (sí, tengo que usar varios 😂) y el ratito de silencio antes de ir a dormir cada noche peinándome en conciencia es uno de los más agradables de mi día.

Un baño relajante

Esto ya es el culmen de una perfecta tarde de mimos, o de un día agotador. Podemos además mezclarlo con todos los consejos anteriores para así tener la experiencia de mimos perfecta.

A mí me gusta muchísimo darme baños y hasta tengo en casa preparado un kit de baño que incluye unas velas de olores muy suaves (me encantan las de melocotón) y un incensario de madera que compré hace unos muchos años con unos palitos de incienso que voy variando.

Además de esto, me gusta servirme una copa de vino y unas aceitunas para picotear y acompañarlo todo de la novela que me esté leyendo en ese momento (¡prohibidos los libros serios dentro en nuestro momento baño! 😉)

Y vosotras, ¿qué hacéis para relajaros?